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Todos abordo!!!: mi vida en un crucero

La verdad no me puedo quejar, he tenido muchas oportunidades de viajar y en este caso pude hacerlo en Crucero.

Me embarque como tripulante en el MSC Música con primera temporada la sudamericana. Los destinos que tocaba este crucero con puerto de embarque Buenos Aires abarcaba Punta del Este, Montevideo, Ubatuba, Ilha Grande, Ilhabella, Rio de Janeiro y Buzios. Realmente el haber trabajado allí fue una experiencia inolvidable, es muy distinto experimentar esto como viajante a ser un tripulante, es difícil la vida abordo.

El MSC Música es un barco con aproximadamente 1000 tripulantes y 2500 pasajeros,  cuenta con 16 puentes, de los cuales 13 son de acceso a pasajeros. Dentro podremos encontrar los servicios con los que cuenta la mayoría de la flota como spa, pileta, solárium, Teatro, minigolf, bares y restaurantes.

Fui Shore excursión agent, así que lo más divertido y a su vez lo más difícil era cuando te mandaban en excursiones como parte de tu día laboral. La verdad me sorprendió el bajo nivel de los servicios terrestres en Brasil,  pero sacando eso, los diferentes lugares en los que estuve fueron interesantes a su manera, el que más me gusto de esa temporada es Ilha Grande, un pequeño lugar perteneciente a Angra dos reis.

El crucero arriba en las cercanías de la isla y uno accede mediante botes pequeños ya que no tiene infraestructura suficiente para soportar un barco de tremenda magnitud. La isla tiene servicios básicos como restaurantes, hoteles, hostels, tienda de regalos y servicios de excursiones con guías. En el lugar había diversas excursiones en goletas a laguna azul, laguna verde y a la playa de lopes mendes. Estos tres puntos turísticos eran los más visitados también.

Los meses pasaron y la temporada llego a su fin, con esto comenzó una nueva aventura, el transatlántico, arrancando en Buenos Aires (Argentina) y finalizando en Kiel (Alemania), la travesía fue se me paso muy rápido hasta que caí en la cuenta que estaba en el medio del océano atlántico, la inmensidad que nos rodeaba cuando analizabas dónde estabas parado en ese momento estremecía.

Una vez que llegamos al puerto alemán, nos dieron el nuevo itinerario, comenzamos la ruta de los fiordos y la del báltico. Realmente esperé que al ser un puerto de en su mayoría habla alemana me derivarían a otro barco con mayor hispanoparlantes pero los días siguieron y yo estaba ahí, de hecho no me quejaba para nada, la ruta es una de las más increíbles el recorrido por los fiordos noruegos y el paseo por el mar báltico entre las ciudades de Estocolmo, Tallin, San Petersburgo y Copenhague era lo que quería hacer.

Al fin llego el día, llego el traslado al MSC Poesía, lo interesante de esto es que el barco hacía la misma ruta pero en diferentes días por lo que baje en Copenhague. Pasé un día entero en esa hermosa ciudad y al día siguiente empecé la nueva temporada. A todo esto sigo sosteniendo la misma teoría de que se llevaron por mi apellido en vez de mi lengua madre, sino no tenía sentido de que me dejaran en un barco de lengua alemana.

El MSC Poesía es un barco con las mismas características que el MSC Música, la principal diferencia son los colores utilizados pero en sí la distribución de los servicios, camarotes, entre otras cosas son las mismas.

De todas formas durante esos largos 9 meses, viví un viaje fantástico, muchas veces me hubiera gustado permanecer más tiempo en las diferentes ciudades que llegábamos pero a su vez me dió la oportunidad de conocer otras que por mi elección no hubiera ido como fue Lisboa durante el transatlántico, esta ciudad me sorprendió con sus colores, comida, su gente… simplemente no esperaba lo que encontré. De todas formas iré detallando más en profundidad los lugares visitados en otras notas por lo que en este momento les dejo un simple pantallazo de lo que puede ser animarse a hacer algo distinto.